Lanzarote, 10 Julio 2018 – Nuestro planeta esta atraversando una ola electromagnética muy grande y fuerte, el momento nos pide que asumamos la responsabilidad total de nuestra vida, confiarnos totalmente a nosotros mismos, para evitar desiquilibrarnos.   ¿Por qué no ayudarnos en este pasaje descubriendo nuestro ritmo personal y natural?

Todo nuestro ser siente este cambio muy fuerte todos los días, es como estar en una montaña rusa un día nos sentimos ligeros como mariposas y otro día tan pesado como el plomo, una mañana nos despertamos llenos y cargados de ideas y creatividad y otras , todo está parado. Este mes de Julio será así. Será así para todos nosotros. Debemos estar lo más fluidos posible, lo más dispuestos que nos sea posible para cambiar, sin pelear, sin juzgar, simplemente estar allí y ser. Observar sin intervenir.

Cuanto más cabalguemos en la ola, más viviremos este pasaje al máximo, dejando mas cosas fuera de nuestra armonía, las cosas que nos cohiben. Aprendamos en cambio a seguir nuestro ritmo interno natural, nuestro tambor sagrado. Lo hermoso de seguir nuestro ritmo es realmente fácil, escuchar y seguir, él te guiará y se encargará del resto.

Muchos de ustedes pensarán sí, pero cómo lo hago, no tengo tiempo, tengo que cocinar, trabajar, no tengo tiempo para seguir los ritmos. Por supuesto, al principio es asi , pero ahora es tiempo de pensar en ti. Cuando aprendes a sondear tu mundo interior y a ser guiado por él, te encontraras en ese estado de fusión, donde los problemas se disuelven.

Vivir a partir del yo es cómo bailar un baile apasionado que nos lleva a nuestro verdadero ser, alineándonos con el. Nuestro ritmo interno ya conoce las respuestas y las soluciones, pero, en cambio  ¿sabes cuál es tu ritmo?  Cierra tus ojos y escucha.  Cómo es tu afinacion? rápida, lenta, veloz. BIEN! Este ritmo eres tú

A partir de ahora, guíese por él y nunca lo reemplace por el ritmo de los demás. Quédese con su canción sin distraerse, muévase a su propio ritmo y diviértase. Luego, cuando lo descubras tambien podras acompañarlo por la musica.

«El que conoce el poder de la danza, vive en Dios» –  «Dios te respeta cuando trabajas pero te ama cuando bailas«. Lo escribió Djamaladdin Rumi.

De hecho, la danza es uno de los medios más poderosos para entrar en contacto y en armonía con nosotros mismos, mientras bailamos el cuerpo, la mente y el alma son uno solo, así que a través del baile expresamos nuestra más alta espiritualidad.

Bailar ejerce reflejos y la percepción del propio cuerpo en el espacio, lo que aumenta nuestro equilibrio. Cuando bailas inspirado, la energía que nos rodea se vuelve fluida, aumenta naturalmente, porque en lugar de prestar atención al exterior, lo estamos dando a nuestro divino interior y es por eso que después de un baile estamos llenos de energía renovada que podemos usar para nuestras nuevas creaciones.

La danza también tiene un gran impacto en la vida social. Como aumente la autoestima y desarrolla una mayor autoconciencia. Cualquiera que escuche su canción favorita, no puede evitar realizar unos pasos de baile. Mientras nos movemos, expresamos nuestra alma. El baile saca a relucir la parte más instintiva y espontánea de cada uno de nosotros. Varios estudios científicos confirman que bailar es realmente bueno para tu salud y te mantiene joven por más tiempo. Durante el baile ayudamos a la producción de endorfinas sustancias producidas por el cerebro que contribuyen a la reducción de la presión arterial y la relajación muscular, con la consiguiente disminución del estrés y aumenta nuestra felicidad.

Un estudio publicado por el New England Journal of Medicine afirma que el baile aumenta la capacidad cognitiva para un aumento de la serotonina en la sangre: esta sustancia juega un papel muy importante en la regulación del estado de ánimo, el sueño, la sexualidad y el apetito. La danza, activa simultáneamente múltiples áreas del cerebro: los centros que presiden la coordinación motriz, las áreas sensoriales (como la auditiva), el lóbulo límbico, que preside las emociones, y los centros de la memoria. El baile evita los efectos del Alzheimer y las formas de demencia, así como ayuda a tener una mayor agudeza mental a cualquier edad.

Al ser una actividad aeróbica involucra muchos grupos musculares y aumenta gradualmente el ritmo cardíaco y la oxigenación de los músculos, y cuanto más bailamos, más mejora el metabolismo, independientemente de la edad. El movimiento de la articulación muscular previenen la osteoartritis y preservan la densidad ósea al contrarrestar la osteoporosis: esta es la razón por la cual el baile es adecuado para todas las edades.

Finalmente nuestro corazón se expande y fortalece su resistencia, mejorando la vascularización y oxigenación de los tejidos y nuestro cerebro está feliz.

Entonces, el baile no es solo nuestra más alta expresión espiritual, sino que puede considerarse un verdadero elixir de la vida.

Así que redescubramos la belleza de la vida sumergiéndonos en la danza y en esta absoluta bioquímica de la felicidad.

¡Bienvenido a la danza del universo!

Daniela

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